Porque no todo va a ser mojarse

Si te hablo de diversiones veraniegas, y te pronuncio la palabra toroporno, seguro que así de pronto de quedas a cuadros, y te preguntarás si me he vuelto un poco majareta. En vez de hablarte de entretenimientos acuáticos como correspondería al tema de este blog, yo te cuento algo que tiene tintes a pornografía, y en realidad no comprendes demasiado qué tiene que ver, como dicen por ahí, el tocino con la velocidad, ¿me equivoco?

Pero ¿sabías que el mayor volumen de visitas al porno online se realiza precisamente en la época estival? Y eso que eran muchos los webmasters que tenían otra concepción totalmente distinta: pensaban que durante las vacaciones de verano, cuando primaban las reuniones familiares, el descanso y el disfrute de las actividades al aire libre, eso de estar enganchado a un dispositivo móvil con conexión a internet no molaba demasiado; así todos se preparaban para tener unos meses de menos ingresos, esperando que los pajilleros de turno volvieran a sus rutinas de trabajo, y los videos xxx y compañía se conviertieran de nuevo en su principal entretenimiento. Craso error, según se ha llegado a demostrar.

Y es que resulta que en los meses de verano se dispara el acceso al porno por internet, según se ha podido comprobar con las últimas técnicas de estadísticas online. Claro que hasta ahora, si se tiraba de estadísticas tradicionales, de las de pregunta y respuesta, los resultados no podían ser muy claras porque, como se sabe, los seres humanos somos poco claro a la hora de reconocer ciertos hábitos, como, por ejemplo, que nos encanta el porno, y más si es gratis y a mansalva como gracias a la red de redes. Sí, se ha comprobado que la gran mayoría de los encuestados mentían sobre este respecto, y claro, al final los resultados estaban un poco distorsionados; el problema es que esto incidía en un mercado que, si bien no estaba directamente relacionado con el ocio para adultos, se alimenta de él, entre contenidos, publicidad e ingresos más o menos estables. Así, era imposible tener una visión certera y fiable sobre el asunto, así que las nuevas herramientas técnicas han venido como caídas del cielo.

Así, se ha podido comprobar que durante los meses del estío, los hábitos de ocio entre la población no cambian tanto como pensábamos. Al parecer, la playa, la piscina o la montaña no son tan atractivos como para desterrar de nuestra rutina el hábito de disfrutar del porno; todo lo más, cambiamos horarios o condiciones, pero acabamos por acceder igual o más que el resto del año, con eso de que tenemos menos obligaciones y más tiempo libre para disfrutar de nuestras aficiones. ¿Es algo malo, es algo bueno, o simplemente hay que tomarlo como viene, dejándolo fluir sin preocuparnos demasiado? Bueno, sin duda no hay que desaprovechar el buen tiempo ni esta época de vacaciones para disfrutar el aire libre, siempre es recomendable hacer cosas al aire libre, para cambiar de hábitos y también por nuestra propia salud. Pero, ¿quién dice que no es saludable también  gozar de aquello que nos gusta y nos hace sentir bien, aunque sea en la intimidad?

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